Empecé como acompañante terapéutica. Ese trabajo me puso en contacto con niños, con quienes los cuidaban, con escuelas y con otros profesionales — antes de tener consultorio, y antes de que la teoría tuviera con qué discutirle a lo que veía.
Después la psicología me dio el marco y las herramientas para poner en acción todo eso.
Y después llegó la maternidad, que me enseñó más que lo anterior y que, en más de una ocasión, hizo tambalear lo que estaba escrito en los libros.
Hubo un tiempo en que empecé a hacerme preguntas incómodas sobre mi propia práctica. Lo que sí ocurría en la sesión no se sostenía en casa. Y en casa pasaban cosas que en el consultorio no lograba ver.
Así que me acerqué a las escuelas, a los hogares, a quienes cuidaban. Y ahí encontré una versión más auténtica del niño: sin hora de reloj, en otros momentos del día, a veces más cansado, a veces con reacciones inéditas que en la sala nunca aparecían.
El consultorio es el laboratorio: ahí se traza el mapa. Pero la vida cotidiana del niño es el territorio.
Y un mapa no sirve de nada si nadie lo lleva al territorio.
Mi trabajo es que las intervenciones puedan integrarse en el día a día. No a las diez de la mañana de un martes, en una sala preparada. En el pasillo del supermercado, a las ocho de la noche, con un adulto agotado y un niño que ya no puede más.
Eso se logra de una sola manera: dándole recursos a quien sostiene.
Hoy, como mamá de tres y con un camino profesional hecho, escribo estrategias y recursos para quienes crían, cuidan y atienden niños. Habiendo habitado las tres dimensiones: la de hija, la de madre y la de profesional.
No es falta de tiempo: es el principio del proyecto. En la clínica vi el mismo patrón repetirse — se trata al niño y se deja fuera a quien lo sostiene el resto de la semana. Sana Crianza existe para la otra mitad. Todo lo que escribo está dirigido al adulto.
Para que cualquiera pueda comprobarlo.
Todo el material está escrito para el adulto que sostiene: madre, padre, abuela, docente o profesional.
Ver Los Dos Lados Un kit para tu hijo, un workbook para ti · 27 USD Si eres profesionalLicencia para entregar el material a las familias que acompañasO vuelve a todos los recursos.